La mayoría de los tipos de demencia son irreversibles (degenerativos). Irreversible significa que los cambios en el cerebro que están causando la demencia no pueden detenerse ni restituirse. La enfermedad de Alzheimer es el tipo más común de demencia.
La demencia de los cuerpos de Lewy (DCL) es una causa importante de demencia en adultos mayores. Las personas con esta afección tienen estructuras proteínicas anormales en ciertas áreas del cerebro.
La demencia también puede deberse a muchos accidentes cerebrovasculares pequeños, lo cual se denomina demencia vascular.
Las siguientes afecciones médicas también pueden llevar a la demencia:
Algunas causas de demencia se pueden detener o contrarrestar si se detectan a tiempo, incluyendo:
La demencia generalmente ocurre en la edad avanzada, es poco común en personas menores de 60 años y el riesgo de padecerla se incrementa a medida que una persona envejece.
Los síntomas de demencia abarcan dificultad con muchas áreas de la función mental, incluyendo:
El deterioro cognitivo leve (DCL) es la fase entre el olvido normal debido al envejecimiento y el desarrollo de demencia. Las personas con deterioro cognitivo leve tienen ligeros problemas con el pensamiento y la memoria que no interfieren con las actividades cotidianas y, con frecuencia, son conscientes del olvido. No todas las personas con deterioro cognitivo leve desarrollan demencia.
Los síntomas del deterioro cognitivo leve abarcan:
Los síntomas tempranos de demencia pueden abarcar:
A medida que la demencia empeora, los síntomas son más obvios e interfieren con la capacidad para cuidarse. Los síntomas pueden abarcar:
Las personas con demencia severa ya no pueden:
Otros síntomas que pueden ocurrir con la demencia:
La demencia debe diagnosticarse por un médico experimentado. Un médico elaborará una historia clínica, hará un examen físico y llevará a cabo algunos exámenes de la función mental.
El objetivo del tratamiento es controlar los síntomas de demencia y depende de la afección específica causante de esta enfermedad.
La suspensión o el cambio de medicamentos que empeoran la confusión puede mejorar la función cerebral.
Existe evidencia cada vez mayor de que algunos tipos de ejercicios mentales pueden ayudar a la demencia.
Pueden requerirse medicamentos para controlar problemas de comportamiento, causados por la pérdida de la capacidad de discernimiento, aumento de la impulsividad y confusión. Los posibles medicamentos pueden ser:
Ciertos fármacos se pueden emplear para disminuir la tasa a la cual los síntomas empeoran. El beneficio de estos fármacos con frecuencia es pequeño y es posible que los pacientes y sus familias no siempre noten mucho cambio.
La psicoterapia o la terapia grupal generalmente no ayuda porque puede causar más confusión.
Las personas con deterioro cognitivo leve no siempre desarrollan demencia. Sin embargo, cuando en realidad se presenta demencia, ésta por lo general empeora y con frecuencia disminuye la calidad y expectativa de vida.
La mayoría de las causas de la demencia no se pueden prevenir.
Usted puede reducir el riesgo de demencia vascular, que es causada por una serie de pequeños accidentes cerebrovasculares, dejando de fumar y controlando la presión arterial y la diabetes. El hecho de tener una alimentación baja en grasa y hacer ejercicio de manera regular también pueden reducir el riesgo de demencia vascular.
Si usted o alguno de sus familiares presentan síntomas de demencia, consulte a un médico.