¿Experimenta su hijo cambios intensos de estado de ánimo? ¿Tiene también cambios extremos de comportamiento? ¿A veces se entusiasma demasiado o hace tonterías? ¿Observa usted que en otras ocasiones se pone muy triste? ¿Estos cambios de estado de ánimo afectan la manera en cómo su hijo actúa en la escuela o casa?
Algunos niños y adolescentes que tienen estos síntomas pueden sufrir del trastorno bipolar.
Los niños que sufren del trastorno bipolar experimentan cambios inusuales en su estado de ánimo. A veces se sienten muy felices y “animados” y son mucho más activos que de costumbre. Esto se llama manía. Y a veces los niños que tienen trastorno bipolar se sienten muy tristes y “deprimidos” y son mucho menos activos que de costumbre. Esto se llama depresión.
El trastorno bipolar no es lo mismo que los altibajos normales que experimentan todos los niños. Los síntomas bipolares son más potentes. La enfermedad puede hacer que a un niño le resulte difícil desempeñarse bien en la escuela o llevarse bien con sus amigos y familiares.
Los niños y adolescentes que sufren del trastorno bipolar deben recibir tratamiento. Con ayuda pueden mejorar y llevar vidas exitosas.
Cualquier persona puede desarrollar el trastorno bipolar, incluso niños y adolescentes. Pero, en la mayoría de los casos, el trastorno bipolar comienza en las últimas etapas de la adolescencia o a principios de la adultez. Generalmente la enfermedad dura toda la vida.
Cuando los niños presentan la enfermedad, se llama trastorno bipolar de aparición temprana. Este tipo de trastorno bipolar puede ser más grave que el que comienza en las últimas etapas de la adolescencia o en la adultez. Además, los jóvenes que sufren del trastorno bipolar pueden tener síntomas y cambios de estado de ánimo con mayor frecuencia que los adultos que tienen la enfermedad.
Son varias las cosas que pueden contribuir al trastorno bipolar, entre ellas:
Las causas del trastorno bipolar no siempre son claras. Los científicos están estudiando el trastorno para obtener más información sobre las posibles causas y los factores de riesgo. Estas investigaciones quizás puedan ayudar a los médicos a predecir si una persona sufrirá del trastorno bipolar.
Los cambios de estado de ánimo bipolares se llaman “episodios anímicos”. Su hijo puede tener episodios maníacos, depresivos, o “mixtos”. Un episodio mixto incluye síntomas maníacos y depresivos. Los niños y adolescentes que sufren del trastorno bipolar pueden experimentar más episodios mixtos que los adultos que tienen la enfermedad.
Los episodios anímicos duran una semana o dos o a veces más tiempo. Durante un episodio, los síntomas se presentan todos los días durante la mayor parte del día.
Los episodios anímicos son intensos. Las emociones son fuertes y ocurren junto con cambios extremos en el comportamiento y los niveles de energía.
Los niños y adolescentes que sufren un episodio maníaco pueden:
Los niños y adolescentes que sufren un episodio depresivo pueden:
En los jóvenes, el trastorno bipolar puede coexistir con varios problemas.
A veces los episodios anímicos vienen acompañados de problemas de comportamiento. Los jóvenes pueden correr muchos riesgos, como conducir a demasiada velocidad o gastar mucho dinero. Algunos jóvenes que sufren del trastorno bipolar piensan en el suicidio.
Un médico (psiquiatra) con experiencia examinará cuidadosamente a su hijo. No hay análisis de sangre o pruebas de imagen que pueda diagnosticar el trastorno bipolar. Por lo tanto, le hará preguntas sobre los patrones de estado de ánimo y sueño de su hijo. También le preguntará sobre la energía y el comportamiento de su hijo. A veces los médicos necesitan saber sobre los problemas médicos en su familia, como la depresión o el alcoholismo. Puede utilizar análisis para ver si es otra enfermedad y no el trastorno bipolar lo que está causando los síntomas a su hijo.
Un tratamiento adecuado puede ayudar a controlar los síntomas. Un tratamiento funciona mejor cuando es continuo y no es interrumpido de vez en cuando.
1. Medicamentos. Hay distintos tipos de medicamentos que pueden dar buen resultado. Los niños responden de distintas maneras a los medicamentos, así que el tipo de medicamento seleccionado depende del niño. Puede que algunos niños necesiten más de un tipo de medicamento porque sus síntomas son muy complicados. A veces los niños deben probar distintos tipos de medicaciones para descubrir cuáles dan mejor resultado.
Los niños deben tomar la menor cantidad y las dosis más bajas posibles de medicamentos para aliviar sus síntomas. Una buena manera de recordar esto es “comenzar con dosis bajas y progresar lentamente”. Además, los medicamentos pueden provocar efectos secundarios. Siempre informe al médico de su hijo sobre cualquier efecto secundario que le cause problemas. No pare de darle los medicamentos a su hijo sin antes consultar a un médico. Suspender de repente los medicamentos puede ser peligroso y puede empeorar los síntomas bipolares.
2. Psicoterapia. Hay distintas clases de psicoterapia” que pueden ayudar a los niños que sufren del trastorno bipolar. La psicoterapia puede ayudar a los niños a cambiar su comportamiento y controlar sus actividades diarias. También puede ayudar a los jóvenes a llevarse mejor con sus familiares y amigos. A veces la psicoterapia incluye a los familiares y amigos.
Con tratamiento, los niños y adolescentes que sufren del trastorno bipolar pueden mejorar con el tiempo. Se obtiene mejor resultado cuando los médicos, padres, y jóvenes trabajan en conjunto.
A veces se producen cambios en el trastorno bipolar de un niño. Cuando esto ocurre, también debe cambiar el tratamiento. Por ejemplo, puede que sea necesario que su hijo pruebe un medicamento diferente. El psiquiatra también puede recomendar otros cambios en el tratamiento. Los síntomas pueden reaparecer luego de un tiempo y puede que se tenga que realizar más cambios. El tratamiento puede llevar tiempo, pero si se sigue de manera indicada, ayuda a muchos niños y adolescentes a tener menos síntomas bipolares.
Ayude a su niño o adolescente a obtener el diagnóstico y tratamiento adecuados. Si cree que él o ella pudiera sufrir del trastorno bipolar, consulte con un psiquiatra o psicólogo para consultarle sobre los síntomas que usted observa.
Si su hijo sufre del trastorno bipolar, he aquí algunas cosas básicas que puede hacer:
Cuidar a un niño o adolescente que sufre del trastorno bipolar también puede ser estresante para usted. Usted tiene que lidiar con los cambios de estado de ánimo y otros problemas, como el mal genio y las actividades peligrosas. Esto puede ser un desafío para cualquier padre. A veces el estrés puede perjudicar sus relaciones con otras personas y puede que deba faltar al trabajo o perder su tiempo libre.
Si está cuidando a un niño que sufre del trastorno bipolar, cuídese usted también. Si mantiene bajo su nivel de estrés, podrá desempeñarse mejor. Esto también podría ayudar a que su hijo mejore.
Debe contactar con profesionales de la salud mental (psiquiatra o psicólogo).